León, Gto.- El futuro del Acueducto Solís–León deberá definirse antes de que termine 2026, aseguró la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, luego de las protestas registradas en Acámbaro contra el proyecto y mientras continúan las mesas de negociación con productores y distintos sectores de la región.
La mandataria estatal aseguró que su administración ha realizado más de 40 mesas de trabajo con líderes, productores, módulos de riego, asociaciones y otros sectores de Acámbaro y municipios de la zona para socializar el proyecto y atender las inquietudes relacionadas con el aprovechamiento del agua.
García Muñoz Ledo relató que a los inconformes del fin de semana pasado, se les ofreció instalar una mesa de diálogo y que inicialmente mostraron disposición para participar; sin embargo, al concluir la Sesión Solemne por los 500 años de Acámbaro, fue informada de que el encuentro no había sido aceptado.
“Yo quiero aprovechar este espacio para decirle a toda la gente, a los colectivos, a las organizaciones, asociaciones y ciudadanos que tengan alguna inquietud, que el ofrecimiento está abierto y lo que queremos es dialogar, buscar las mejores soluciones”, declaró.
La gobernadora defendió la necesidad de encontrar una solución de largo plazo al problema de abastecimiento y sostuvo que la discusión no debe reducirse a una obra impulsada por una administración.
“Este es un proyecto que debe unirnos. El futuro del agua en Guanajuato no es un proyecto del gobierno estatal ni federal, es un proyecto que debe preocuparnos y ocuparnos a los guanajuatenses”, señaló.
García Muñoz Ledo insistió en que el objetivo es garantizar agua para la población sin afectar a otros sectores y aseguró que el proyecto hídrico también es considerado prioritario por el Gobierno Federal.
Explicó que el tema forma parte del Plan Nacional Hídrico y que ha sido abordado directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum. Además, anunció para este martes la visita a Guanajuato del titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con quien continuarán los trabajos relacionados con el proyecto.
Sobre las mesas realizadas hasta ahora, la mandataria sostuvo que han permitido resolver dudas de productores y organizaciones que anteriormente mantenían inquietudes; no obstante, reconoció que persisten sectores que se oponen al acueducto y que no han participado en estos encuentros.
También señaló la presencia de actores políticos dentro de las movilizaciones y mencionó específicamente a un regidor de Morena. Aunque calificó como legítima la inconformidad, consideró que la participación política puede dificultar el diálogo.
En medio de la oposición al Acueducto Solís–León, el Gobierno del Estado mantiene bajo análisis otras alternativas para garantizar el suministro de agua a León y municipios del corredor industrial.
Al ser cuestionada sobre cuándo podría definirse una opción distinta, García Muñoz Ledo fijó como plazo este mismo año.
“Este mismo año. Recordemos que este es un proyecto de gran magnitud, no es un proyecto que debamos dejar en el tintero o dejar a un lado; hay que impulsar por el bien de Guanajuato”, afirmó.
La gobernadora señaló que todavía le restan cuatro años de administración y que su intención es acelerar los trabajos para concretar una solución hídrica “a la brevedad”.
